CUANDO EDUCAR ES UN NEGOCIO
No importa que en 2008 haya estallado un escándalo similar y que se prometiera, en aquella oportunidad, que se revisarían a fondo los créditos de los docentes y que se tomarían drásticas medidas para evitar que esto volviera a ocurrir.
Pues no, no fue suficiente, como muy pocas veces lo es en este nuestro Panamá de otro mundo, de otra galaxia, en donde la integridad profesional, el honor, la idoneidad, la decencia y la competencia se dejan de lado para ascender al precio que sea, por encima de cualquiera, menoscabando con ello la poca credibilidad que le queda al Ministerio de Educación, a sus administrativos, maestros y profesores.
Acaba de anunciar la Ministra de Educación que se ha visto obligada a suspender el concurso nacional de nombramiento de supervisores regionales, directores y subdirectores de centros educativos del país ¿La causa?: El Ministerio encontró que cientos de educadores habían acreditado documentación falsa para acrecentar el puntaje en el concurso!!!
¿Qué tan grave –si cabe- es esto? Que uno que otro, tal vez 5 o 10 despistados, trepadores profesionales carentes de integridad es posible, pero cientos (diversos medios señalan hasta 400) en un país tan pequeño en donde el sistema educativo colapsó hace 30 años y hoy, incapaz de reaccionar, se debate entre una rendición digna o la contundente declaración de ruina total.
Nuestro país, reitero, está secuestrado entre las mafias disfrazadas de gremios; mafias de médicos, personal de salud, transportistas, especuladores, intermediarios, dueños de súper mercados, distribuidores de combustible, comerciantes extranjeros, etc. que desangran, perviven y estrangulan desde siempre a nuestro pueblo.
Hoy, le toca enterarse a la Señora Ministra. Se entera, de mala manera, que en este país nuestros educadores –huelguistas profesionales- son lo que todo el mundo sabía y sospechaba: profesionales de la quincena, vividores del sistema, aprovechadores de la desgracia de nuestra juventud obligada a acudir a sus aulas y, es que si hasta cuatrocientos educadores presentaron documentación falsa a nivel de supervisores, directores y sub direcciones escolares ¿qué se puede esperar del resto?
Regularmente escuchamos, con pena ajena, de educadores acusados de acoso sexual, de sustraer hasta los alimentos de los comedores escolares, de no entregar los ahorros navideños a los niños y, los más sonados, de aquellos que despilfarran los fondos educativos negociando en su provecho las compras de enseres y mobiliario, y pensamos que son los menos, que se trata de casos aislados, pero no. No son casos aislados, son, en realidad, la punta de un gran iceberg de corrupción institucionalizada que se inicia con la politización del ministerio, de los concursos, de los nombramientos y de todo el engranaje, ayer sagrado, que deb
e velar por la educación de nuestros hijos.
¿Hasta dónde se atreverá investigar la ministra? ¿Cuánto hará falta para que nos demos cuenta que el sistema actual es caso perdido y que hace falta toda una revolución, una transformación completa para darle una luz de esperanza a las nuevas generaciones?
Una educadora estuvo dando clases durante más de 20 años con documentación falsa, otra, de apenas 40 años, lucía un palmarés de 1 profesorado, 2 licenciaturas, 2 maestrías y 3 post grados ¿cómo era esto posible? Pues así de fácil: te vas a una “universidad” privada, te inscribes, pagas la cuota de la carrera y ellos se encargan del resto. El resto consiste en “flexibilizar” los horarios, las pruebas, las investigaciones y tesis para que recibas en el menor tiempo posible tu certificado o certificados y, de paso, te quede tiempo para tomar otra carrera. Al final tendremos un profesional repleto de créditos académicos pero carentes de los conocimientos mínimos y de las aptitudes de un docente. Si, ese mismo que le da clases a nuestros hijos y que son el “modelo” a imitar…
Pero, no desmayemos y sigamos soñando. Pronto despolitizaremos a la educación y la pondremos al servicio del país, eliminaremos a aquellos que del sistema viven y prosperan, erradicaremos a los malos docentes sin vocación y compromiso, implementaremos un sistema de evaluación que no sea la farsa circense actual y, de paso, premiaremos a aquellos que se erijan como verdaderos modelos. Reconstruiremos escuelas politécnicas y semi profesionales que no sean el hazmerreir de todos (unos metros más allá hay un taller de un instituto que tiene dos vehículos modelos Ford 86 para enseñar mecánica a los chicos) y forjaremos a verdaderos profesionales –que es lo que necesitamos- cambiando los planes de estudio adecuándolos a las necesidades de la nación…Una educación para el cambio y no un cambio para la educación, cumpliremos con los horarios de clases y no justificaremos la pérdida de tiempo, las escuelas serán un segundo hogar para los niños y los padres retornaran a sus predios a colaborar –como antes- seguros que estamos en el camino correcto.
¡Por Dios Ministra! ¿Qué espera para sentar las bases de esta revolución impostergable?
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alevargasaguirre dijo
hola soy mexicana mi monbre es: alejandra vargas aguirre y se me hace muy interesante tu blog, ya que en mexico pasamos por los los mismos problemas en educacion, por dar algunos ejemplos puedo hablar de la venta de plazas, de documentacion falsa y de corrupcion entre otras, entonces me parece importante lo que comentas y espero seguir en contacto.
18 Febrero 2012 | 06:38 PM